domingo, 31 de agosto de 2008

Amigo

La espera toca a su fin, y "Amigo" ya está al fin terminado y colgado en la red. Dejo a todo aquel que se preste a la experiencia del visionado de este corto, con el intento de desarrollar de forma precisa, aunque confusa en la forma, una historia desfragmentada y de caracter experimental:





Justo ahora, con la apertura de un nuevo ciclo en mi vida de forma inminente, llego con este proyecto al número 10 de cortometrajes terminados, con mayor o menor fortuna(más de lo segundo habitualmente), en el ámbito amateur. ¿Fin de ciclo y comienzo de algo nuevo? Quizás no sea la muerte de algo, sino la evolución hacia otra cosa diferente, pero que no tiene por qué significar la conclusión en su totalidad del grupo de gente que con mayor o menor frecuencia me ha ayudado a hacer realidad, dentro de los medios y conocimientos disponibles, las historias que he concebido estos años en mi mente. Solo el tiempo y las voluntades dictarán lo que ocurra de ahora en adelante a este respecto aunque, citando este último proyecto, me viene una perfecta conclusión a la mente con respecto a esta pequeña divagación:

"SE ACERCA EL FIN...Y EL COMIENZO"

lunes, 25 de agosto de 2008

Oingo Boingo - Little Girls

Me encanta lo políticamente incorrecto...



"I love little girls, they make me feel so good, I love little girls, they make me feel so bad..."

miércoles, 20 de agosto de 2008

Carta al hijo que nunca tendré

Querido hijo,

No existes. Y no existes porque no nacerás. Te escribo a un futuro en el que no tienes cabida. Supongo que te preguntarás para qué te escribo entonces, y la respuesta es para que sepas qué padre hubiese sido para tí de haber existido. No voy a disfrazarte las cosas, aunque bien podría hacerlo, ya que al no existir no podrías sentirte decepcionado de que no cumpla mis promesas.

Lo primero, intentaría no crearte falsas esperanzas, te enseñaría la vida tal como es, con sus cosas buenas y sus cosas malas. No volcaría mis frustaciones en tí, procurando que consigas todo aquello que yo nunca he podido tener, independientemente de que quieras o no conseguirlo. Dejaría que fueses libre de elegir, y en lugar de omitir mis defectos y errores, te los contaría todos con el objetivo de que aprendieses de ellos, aunque si te viese caer en los mismos no haría nada por impedirlo, sino que confiaría en tu capacidad de aprender de tus propios fallos.

Te enseñaría todo lo que yo sé y te daría a conocer todo lo que amo o he amado, pero también lo que he odiado, y te daría la opción de conocer y amar aquello que está fuera de mi conocimiento, todo ello para que, una vez más, pudieses elegir con libertad. Encontrarias muchas cosas y personas que te harían sufrir, hijo mío, y yo procuraría hacer tu sufrimiento mas leve, pero nunca te engañaría, ni te haría promesas de un futuro mejor. Simplemente te mostraría como la vida es una mezcla de azar y nuestros propios actos, y que a veces algunas personas son felices y otras veces tristes, otras son siempre felices y otras, simplemente, nunca consiguen aquello que quieren de verdad.

Podría hablarte de muchas cosas más, hijo mio, pero si hay algo que te enseñaría tambien es que llega un momento en que las palabras no son más que eso, y al igual que el exterior e incluso en muchas ocasiones acciones de las personas, carecen de valor. Las emociones, los sentimientos y pensamientos que nunca afloran, esa es la autentica verdad del ser humano. En definitiva, este mundo en el que no vivirás, y la gente que lo habita, son demasiado complejos para que yo pueda explicartelos, pues es muy poco lo que yo sé en realidad, aunque estoy convencido de que nunca existirás.

Me despido de tí, aunque sea absurdo despedirse de alguien que no existe ni existirá jamás. Porque no nacerás, porque no podré ser para tí el padre que acabo de describirte. No existirás, hijo mio. Pero...¿quién sabe? La vida es imprevisible, y quizás si logres existir algún día. Y puedas crecer, aprender, tener esperanzas, sueños...Pero si ese día llega, debes saber que tú no serás mi hijo.

Tu no serás mi hijo, hijo mio, y yo no seré tu padre.

Un abrazo que nunca podrá producirse,

Tu padre.