miércoles, 31 de octubre de 2007

La soledad del inmortal

Fragmento de la película "La sombra del vampiro" de E. Elias Merhige, en el que el personaje del vampiro Schreck(interpretado magistralmente por Willem Defoe), expone su opinión de la novela "Drácula" de Bram Stoker:

"He leído el libro. Murnau fue quien me lo dijo.
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El libro me entristeció.
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Porque Drácula no tenía criados.
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Drácula no había tenido criados en 400 años y de pronto se presenta en su castillo un hombre y debe convencerle de que él es como el hombre.

Ha de darle de comer cuando el mismo no había probado la comida durante siglos. Él, no...¿cómo va a recordar como comprar el pan,escoger el queso y el vino?

Además, al tener que recordar ese tipo de cosas, cómo preparar la comida, cómo hacer una cama... Le viene a la mente su gloria pasada: sus ejércitos, sus secuaces...Y vé a qué ha sido reducido.

Dónde mejor se plasma su soledad, es en el momento que el hombre fortuitamente vé a Drácula poniendo la mesa"

viernes, 26 de octubre de 2007

Allí donde me llevan mis sueños

Este cortometraje tiene ya un tiempo(unos dos años si no me equivoco), pero por unas cosas y otras no lo he colgado en la red hasta ahora. Aunque todos mis cortos lo son para mí, este tiene algo especial, ya que fue la primera vez que para elaborar un guión introduje detalles personales(en este caso de mis propios sueños). Aunque el resultado final revela lo aún más inexperto que era entonces respecto ahora en esta materia, es una buena oportunidad para revisar mis comienzos en lo que podría definir como cortos "experimentales-personales". Además fue el primer proyecto para el que conté como protagonista con la que sería la actriz que más tendría que soportarme desde entonces. Sin más os dejo con este corto:

Una chica se adentra,como cada noche, en el mundo de sus sueños...

miércoles, 24 de octubre de 2007

Música para cicatrizar las heridas que no sangran



PD: Haced caso al gran Fito, que como él mismo dice en esta canción:"La vida es algo que hay que morder".

domingo, 21 de octubre de 2007

El hombre que no recuerda

La cabeza explota y la noche se expande



El bebé grita, no llora

-!Haz que se calle ese diablo¡

El hombre que no recuerda se mece en la montaña, le gusta mirar hacia abajo e imaginar que cae, que cae, que cae...

Mira hacia arriba, ¿está solo? No lo sabe, como todos.

Corre la niña, ¿o quizás sea una mujer?

-Escapa pequeña, no te quedes aquí, pronto habrá acabado todo. No grites, ya no eres un bebé, ¿o quizás si?

Vacía la botella, apúrala toda, que no quede nada. ¿Te ha quedado claro?

-¿De qué sirve eso, hombre que no recuerda?

Se calla un momento y se mira las manos desgastadas por el tiempo, aunque no hace tanto del principio. Pero para él el tiempo pasa lento y espeso, erosiona su alma, desgasta sus sueños. Ya no le consuela soñar, porque no lo recuerda. No sonríe porque esté feliz, ni cuando ríe es por algo que le haga gracia.

-Pobre hombre que no recuerda, ojalá pudiera hacer algo por él. La vida no es tan mala como crees, hay cosas por las que sonreir, ¡Ya lo verás!

El hombre que no recuerda la golpea, ella cae al suelo aturdida más por la impresión que por el golpe. Con la mano apoyada en la boca ensangrentada le mira desconcertada.

-Vete, no seas estúpida. No tienes que sentir pena por mi. Claro que hay cosas por las que sonreir, por eso debes irte. Afuera está la felicidad, ¡vé a cogerla! Para mi ya es tarde, por eso no quiero recordar, para no acordarme de lo que pude tener y eché a perder. Y ahora...!Corre!

La niña huye de allí. Ya es una mujer, ya puede conocer el mundo sin que le aplaste.

El hombre que no recuerda se mece en la montaña,le gusta mirar hacia abajo e imaginar que cae, que cae, que cae...

lunes, 15 de octubre de 2007

Reflejos

"Reflejo. No soy más que eso, un reflejo de lo que fui y un retrato de lo que nunca quise ser".

Ese pensamiento cruzó su mente al mirarse en el espejo. La idea que tiempo atrás le hubiese atormentado no fue más que un ligero dardo que clavó en su interior.

Solo una muesca más, ya nada importa.

Salió al exterior, la luna no quería encontrarse con él. Bebió el cáliz que le mantenía tal y como era. Lo que antaño resultaba excitante y nuevo se había vuelto monótono y aburrido, tan solo un acto mecánico para sobrevivir.

Para sobrevivir a sus pensamientos y a sí mismo.

Volvió rápido a esconderse del exterior, una vez hecho lo que cada noche no había nada que le importase allí fuera. "Ya no está aquí, y jamás volverá. Aunque quizás nunca estuvo". Eso pensó aunque poco importaba eso ahora. Ahora nada importa.

Solo el sueño. Solo ese sueño. Las entrañas le arden. Intenta abrazar ese espejismo que él cree la felicidad, intenta poseer aquello que no podrá poseer nadie jamás. El sueño se va.

"!No me hagas despertar! !No quiero volver! !Nada importa ya aquí!"

Corre, debes correr. Pero, ¿hacia dónde? !No! Hacia allí solo encontrarás dolor....

Pero quizás es eso lo que quieres, ¿no es así? Puede que solo así logres sentir algo. Si, lo sé, no es lo que tu querías pero, ¿alguna vez tuviste lo que querías?
!claro que no, idiota! ¿vas a llorar? Ni siquiera tu debes creerte ya tus lágrimas.

"No lloraré, no hasta que vaya a morir. Y no lloraré por perder la vida, sino por no haber podido escoger siquiera el momento en que la muerte me alcance."

Cobarde, eres un cobarde. Mátate ahora si lo que quieres realmente es morir. !Venga, vamos! ¿No dices nada ahora? ¿Qué vas a hacer?

!Si, tú, quién está leyendo! ¿Qué vas a hacer?

Me lo imaginaba, no harás nada. Entonces no vales más que este imbecil que piensa.

domingo, 14 de octubre de 2007

Nunca juegues al ajedrez con la muerte....



Escena de la película "El séptimo sello", de Ingmar Bergman

domingo, 7 de octubre de 2007

Que se jodan

Escena de "La última noche", de Spike Lee

miércoles, 3 de octubre de 2007

Demasiado pronto decidió volar



Quizás fue eso lo que ocurrió. Quiso volar tan pronto que su mente lo hizo por él, dejando lo terrenal de tener interés.

Quería volar tan alto que le frenaron los pies. Pero él siguió soñando y pensó: "algún día volaré, lejos de aquí, y podré dejar atrás cualquier resto de esta vida, y solo yo seré dueño de mi destino"

Tan pronto supo lo que quería que no quiso aprender aquello que ya creía saber, y un día averiguó que no sabía nada.

No podía batir las alas, y se le hizo tarde para levantar el vuelo.

Reteniendo las lágrimas vió volar a otros que no sabían lo que querían, pero habían aprendido como conseguirlo.

Demasiado pronto decidió volar, y ya no tiene hacia donde hacerlo.